Escultura

Eugenio de la Torre se consideraba ante todo escultor, el artista tenía claro que en esta disciplina se encontraba acorde con los materiales y con la manera de tratar las formas. Siendo para él, el mejor medio para interpretar el mundo y expresar sus emociones. Cada autor es reconocido por algo que le caracteriza, en este caso será la madera lo que más le representa y refleja su esencia.




El ensamblaje también va ligado a su forma de trabajar, combina distintos tipos de madera, añade herrajes procedentes de coches, motos, trenes, así como la incorporación de partes de instrumentos musicales. La forma de intercalar estos materiales de manera armónica y puntual convierte sus piezas en estructuras rítmicas y asimétricas, ofreciendo un baile en la mirada del espectador que le lleva a mundos cálidos y sugerentes.


Otra de las características es el juego que crea en ocasiones con los tonos de la madera o los distintos materiales que componen la escultura, creando contrastes y añadiendo fuerza a esos volúmenes, gracias a las diversas tonalidades y texturas.


En la escultura, como en todas las disciplinas que trabajó, siempre se consideró autodidacta, nutriéndose de la naturaleza y de su inquieta forma de mirar el mundo, experiencias que recogía para trabajar en su taller: su refugio.